sábado, 28 de octubre de 2017

Biblioteca de instantáneas_18

“el señor Hubber estaba citado a las siete para hacerles la fotografía que iban a mandar aquel año en las felicitaciones de Navidad. Julia había sacado el traje azul de Francis y una corbata con algo de color, porque la fotografía no sería ya en blanco y negro. Julia estaba muy alegre ante la idea de hacerse una fotografía para la Navidad. Era el tipo de ritual que le gustaba.

Francis subió al piso de arriba a cambiarse de ropa. Estaba cansado después de un día de trabajo y cansado de desear, y sentarse en el borde de la cama sirvió para hacer aún más intensa su fatiga. Pensó en Anne Murchison, y lo dominó por completo la necesidad física de Julia. Fue al escritorio de su mujer, cogió una cuartilla y empezó a escribir: «Querida Anne: te quiero, te quiero...» Nadie vería la carta y no se contuvo en absoluto. Utilizó frases como «celestial felicidad» y «nido de amor». Se le llenó la boca de saliva, suspiró, y tembló. Cuando Julia lo llamó para que bajara, el abismo entre sus fantasías y el mundo práctico era tan profundo que sintió cómo le afectaba a los músculos del corazón.

Julia y los niños estaban en el zaguán, y el fotógrafo y su ayudante habían instalado dos grupos de focos para mostrar adecuadamente a la familia y la belleza arquitectónica de la entrada de su casa. Las personas que habían vuelto a Shady Hill en un tren tardío disminuyeron la velocidad de sus coches para ver cómo fotografiaban a los Weed para su felicitación de Navidad".
El marido rural
(fragmento) John Cheever