sábado, 3 de marzo de 2018

Biblioteca de instantáneas_19

“o quizá absorbiéndose en sus secretos repentinamente, los secretos guardados y los padecidos, es decir, los que conocían y no conocían. Y era entonces a veces, al levantar la cabeza para hacer caso a la mecánica música o a un silbido que se repetía y venía avanzando por la calle entera, cuando su vista caía sobre los retratos de los ausentes, media vida echando vistazos a fotografías o cuadros siempre enigmáticos con ojos inmóviles o sonrisa boba, y otra vida más, o media, la del otro, el hijo, o la hermana, el viudo, recibiendo esos mismos vistazos bobos e inmóviles en la fotografía que no siempre el que mira recuerda cuándo nos hicieron: mi abuela echando vistazos a su hija muerta y mi madre a su hermana muerta, y sustituida; mi padre y yo mirándola a ella y yo me voy preparando para mirarle a él, Ranz, mi padre; y mi querida Luisa, recién casada en el salón de al lado, sin saber que las fotos que hoy nos han hecho serán un día objeto de sus vistazos, cuando ya no tenga por delante ni siquiera su media vida y la mía esté acabada. Pero nadie sabe el orden de los muertos ni el de los vivos a quiénes les tocará primero la pena o primero el miedo".
Corazón tan blanco
(fragmento) Javier Marías