sábado, 20 de octubre de 2018

di_versos


Nunca he visto atacar naves en llamas
más allá de Orión. Rayos C brillando
tampoco; ni la Puerta de Tannhäuser.
Pero he visto otras cosas increíbles.

He visto el mismo ocaso reflejado
sobre las dos pupilas de tus ojos.
Y dos soles, dormidos en tus párpados,
soñando con los sueños del futuro.

He visto amanecer sobre tus pechos
fundidos con las dunas del desierto.
Y reventar los púrpuras y negros
más oscuros, en luz de la mañana.

He visto desangrarse los azules
en la sombra salvaje de una bestia,
mitad miedo y mitad pasión ardiendo.
Las únicas esencias que engendramos.

Y hoy veo caer, en el abismo
profundo de una sima, la belleza
y el dolor compartidos. Los silencios.
Y una lluvia de estrellas apagadas.

Pronto, cuando se borre mi memoria,
todos esos momentos morirán
en el Tiempo.
              De un modo irremediable.

Lágrimas en la lluvia.
                       Disueltas en la nada.