sábado, 10 de noviembre de 2018

Biblioteca de instantáneas_22

“Malta Kanoo abrió de nuevo el cierre del bolso y sacó un sobre blanco. Dentro había una fotografía. Me la entregó. «Es una fotografía de mi hermana pequeña», dijo. En la fotografía en color aparecían dos mujeres. Una era Malta, que también en la foto llevaba sombrero. Un sombrero amarillo de punto. También aquel sombrero desentonaba de manera desafortunada con la indumentaria. La hermana menor —cabía suponer que lo era, por lo que me había dicho— llevaba un traje de color pastel con sombrero a juego, de aquellos que estaban de moda a principios de los sesenta. Si no me equivoco, a esos colores los llamaban entonces «tonos sorbete». «Deben de gustarles mucho los sombreros a ambas», deduje. El peinado era muy parecido al que llevaba la primera dama de EE.UU. de la época, Jacqueline Kennedy. Y podía aventurarse que usaba laca a profusión. Iba muy maquillada, pero debajo se adivinaban unas facciones hermosas. La edad oscilaría entre los veinte y los veinticinco años. Después de mirarla unos instantes, devolví la fotografía a Malta Kanoo. Ella la puso de nuevo dentro del sobre, metió el sobre en el bolso y lo cerró.

—Mi hermana es cinco años menor que yo —explicó Malta Kanoo—. Ha sido ultrajada por el señor Noboru Wataya. Brutalmente violada.".
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo
(fragmento) Haruki Murakami