sábado, 15 de febrero de 2020

Intuiciones_33

Uno de los motivos que nos empujan a visitar ruinas, quizás sea evocar su pasado —idealizado o no— para sentirnos parte de su futuro. Esa evocación melancólica producirá extraordinarios transportes en el tiempo y en el espacio que merecen ser experimentados. Habrán de convivir, no obstante, con una realidad insoslayable: el tiempo y el espacio presentes, ambos demolidos.