sábado, 28 de julio de 2018

di_versos


Todos los agujeros de esta noche
tan oscura, sin luna ni luceros,
se han abierto de golpe a los recuerdos.
Hasta que vence el negro y los despoja
del manto de colores que tenían.

Un miedo, desprendido del futuro,
empapa mi pasado y lo emborrona
con preguntas. Harapos, desflecados
por un viento tenaz, los estandartes
de otro tiempo. Banderas derrotadas
por la brutal rutina y la costumbre.

Acartonados, tiemblan los embozos
de las sábanas gélidas. Mortajas
de un cuerpo inhabitable. Sin paredes,
la habitación vacía se derrama
sobre el suelo vacío de la nada,
sin que remita el ansia de tenerte.

El negro de la noche, como un magma,
esparce por mis huecos su secreto
lacerante. Colmado de dolor,
me desgarro en un trueno amordazado
e invisible que nadie escuchará.

Que solo podrá verse,
                      escrito aquí.