sábado, 12 de enero de 2019

di_versos


Nada de lo que rima con tu nombre
me sobrecoge ya. Nada me abisma.
Nada me abraza.

                Solo,
                      te recuerdo
al calor de otra noche sin paredes.


(tras el amanecer)

Oiré rumores. Ecos de paisajes
sin música, lejanos y marchitos.
Y oleré sombras. Dentro de una caja
forrada de perfumes muy gastados.


Preguntaré a mis manos por tu pelo
rizado, mientras hacen un dibujo
-negro y violeta- sobre los espejos
manchados de recuerdos imborrables.


Buscaré en mi boca ácidos sabores
-restos dulces, amargos o salados;
todos los que prendiste de tus besos-
mas solo hallaré posos de tristeza.


Pero aún podrá verte mi memoria.

(mientras sueñas crecer)